3 de julio de 2010

ENVOLVER AL BEBÉ

Envolver al bebé es fundamental sobre todo durante los 3 o 4 primeros meses para que logren relajarse con mayor facilidad. Aunque a veces se utiliza hasta más allá de los 6 meses.
Nuestras abuelas lo hacían y es una costumbre que se ha ido perdiendo, pero que resulta imprescindible recuperar. No es complicado y veréis que resulta muy tranquilizador para la mayoría de los bebés, excepto los gruñones y movidos, para los que no resulta agradable.
Os dejo un vídeo en el que se ve claramente la técnica. Seguro que os quedará mucho más claro así.





video


© Ana Isabel Fraga Sánchez 2010

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas tardes, yo envuelvo a mi pequeña desde que nació ( y para dormir y relajarla, mano de santo), y ahora tiene tres meses, el miedo que tengo es para quitárselo pq en cuanto consigue sacar las manos parece que se siente insegura. ¿ cómo lo hacemos?

Gracias.

Susurradora de Bebés dijo...

Hola, pues de momento sigue envolviéndola. Llegará el momento en que ya no se sienta insegura. Ahora todavía puede asustarse porque sus manitas se mueven y no las controla del todo. Ve dejándole una manita fuera del envoltorio, a ver qué tal. Si no le va bien vuelve a probar dentro de una semana y sino un poco más adelante. Generalmente se envuelve al bebé hasta los 3 o 4 meses, pero no hay problema por hacerlo más tiempo. Conozco un caso de una mamá que envolvió a su pequeña hasta el año. Así que poco a poco, a pasitos de bebé. Un beso.

mamikyla dijo...

hola, en este momento tengo 32ºc. de calor en mi ciudad, y ella se enoja muchisimo cuando trato de envolverla tiene 1 mes 1 semana, no se si se enoja porque le da calor o no le gusta ya que es muy activa. que puedo hacer para ayudarle a dormir ya que este paso (de los 4 pasos) no lo logro.

saludos

Susurradora de Bebés dijo...

Hola mamikilia, es posible que no le guste. Hay bebé que literalmente no soportan la envoltura. Si fuese por calor quizás podrías probar a envolverla con algo miuy ligero y siempre y cuando la zona donde duerma esté más fresquita. El llanto por dolor es parecido a un jadeo y notarás su piel roja y acalorada.